A girl like me

Confesiones de un adicto al éxito / Confessions of a success addict

Posted on: 19 noviembre, 2009

 

Esta es la traducción de una pequeña parte de la extensa nota que fue publicada en la revista del diario londinense Daily Telegraph y que está completa en inglés en RW.com.

 

 

 

Robbie habló recientemente con Chris Heath (autor de su biografía Feel y compañero de chat en su MSN) acerca del amor, la vida y todo lo que hay entre ellos, incluso su nuevo álbum Reality Killed The Video Star, y su regreso a los escenarios, como parte de una reveladora entrevista para la revista del Telegraph.

La entrevista completa en inglés está en la página oficial de Robbie

http://www.robbiewilliams.com/discography/interviews/confessions-of-a-success-addict

 

 

Confesiones de un adicto al éxito

publicada el 7 de noviembre de 2009

 

Por Chris Heath

 

Justamente hace tres años –por una complicada, superposición de razones y circunstancias que involucraban amor, pánico escénico, adicción, barba, OVNIs, donas y un urgente deseo de explorar cómo es la vida cuando no eres una estrella pop- Robbie Williams poco más o menos desapareció de la vida publica. Él había sido famoso desde los 18 años de edad cuando tuvo su primer single top10 (…) Él necesitaba para un poco, y eso hizo.

El último día de San Valentín, un día después de haber cumplido 35 años, llevó a su novia a ver un partido de fútbol entre Brentford y Port vale, el equipo del que es hincha desde pequeño. Durante el juego, la multitud se enteró de que él estaba allí, y comenzó a cantarle

“Ya no eres más famoso…”, le cantaron.

Siendo Robbie Williams no aceptó en silencio los insultos de los hinchas del Brentford. En cambio, un coro de uno, se divirtió contestándoles

“Tengo más fans que ustedes”, les  devolvió.

 

Todavía… Ya no eres más famoso. Esto lo hizo reírse – era gracioso, al menos debido a su lógica encantadoramente falsa en el hecho de reconocer a alguien y luego decirle que ya no tiene fama – pero él era consciente que, con todo el tiempo que había estado lejos y todo lo que había sido dicho sobre él en su ausencia, esto era ahora una percepción absolutamente verdadera.

 

(…)

Como Williams a dicho, las primeras semanas después de un tour era siempre “un horrendo venirse abajo. Es difícil liberarse de la rutina: A las 8 tu cuerpo se enciende y vas hacia adelante: ‘Hey! Todos! Déjenme entretenerlos!!!’. Y no sabes que hacer. Estás saltando por las paredes”. Este tiempo fue el pero. Con el agregado “Oh, soy adicto, también. Y estoy destruido, realmente”.

 

El 13 de febrero de 2007, su manager sacó un comunicado diciendo: Robbie Williams ha sido admitido hoy en un centro de tratamiento en Estados Unidos por su adicción a los medicamentos. No habrá más comentarios acerca de este tema”.(…)

 

(Yo lo había visitado la semana previa. El estaba encantador y autoconsciente pero en una forma terrible y preocupante). El día que su manager intervino, tenían un avión esperándolo para llevarlo a una clínica en Arizona.”Y esto era exasperante”, dijo él, “porque yo estaba en este estado otra vez, estaba donde estuve varias veces antes. Y era embarazoso tener que ir a rehabilitación otra vez, sabiendo que ya ha estado así y sabiendo qué es lo que viene, y sabiendo el aburrimiento que tendrá mientras esté allí, y sintiendo miedo de la gente con la que uno va a estar allí. Vas a llevarte bien con alguien? Alguien será tu tipo de loco de remate?

Porque son todos locos de remate, incluido yo mismo.

Pienso que todos piensan que rehabilitación es un lugar un poco como una granja/estancia/rancho para la salud adónde vas y eres mimado. Estaba en una sala de hospital con otras cuatro personas en camas individuales, y es horrendo allí. Y ahí estaba en ese avión volando hacia Arizona pateando mucha veces el puto asiento delante de mí  porque no podía creer que me había permitido a mí mismo estar en esa posición otra vez”.

Qué habría pasado si no hubieras entrado (a rehabilitación)?

“Estaría muerto ahora”.

En serio?

“Absolutamente”

Qué habría pasado?

Sobredosis. Las drogas le hacen un montón de cosas extrañas a la química de tu cerebro y tu cuerpo y tu alma, y una de las cosas es: “Bueno, si voy, he tenido uno bueno…” Es así de hecho. Escuché a alguien decir en una reunión de AA (Alcohólicos Anónimos), “No te suicides; en una semana y media estarás matando a la persona equivocada”. Pero no era una cuestión de ser aún un suicida. Justamente no me molestó – no me molestó si mataba a la persona correcta o no. Tú sabes, soy un experimentado en la terapia de la adicción – Lo he estado haciendo por un largo tiempo. Mi primera admisión fue cuando tenía 19 años, y ahora estaba a los 32, peor de lo que estaba entonces”.

Sientes que esto está más lejos detrás de ti, o es justamente algo en lo que vas a tener que seguir pensando?

Hace una pausa. “Pienso que es algo en lo que tendré que seguir pensando. Es algo clásico que se dice: esto nunca está detrás tuyo”.

(…)

 

Copyright: Telegraph Group Ltd

 

This is a little part of the great interview released on november on Telegraph Magazine, and which you can complete read in english on RW.com

Robbie recently talked to Chris Heath (author of his biography Feel and ‘chat partner’ on his MSN webchat in 2002) about love, life and everything in between, including his new album, Reality Killed The Video Star, and his return to the limelight, as part of an in-depth interview for the Telegraph Magazine.

The great news is that the full interview, Confessiones of a success addict, has now been added to the Interviews section of RobbieWilliams.com

http://www.robbiewilliams.com/discography/interviews/confessions-of-a-success-addict

  

 

Confessions of a success addict

released 7 nov. 2009

 

by Chris Heath

 

Just under three years ago – for a complicated, overlapping series of reasons and circumstances that would come to involve love, stage fright, addiction, facial hair, kaftans, UFOs, doughnuts and an emerging desire to explore what life is like when you’re not being a pop star – Robbie Williams more or less disappeared from public life. He had been famous since the age of 18 when he had his first top-10 single as one fifth of the boy band Take That, and had found himself relentlessly stoking that fame ever since, with remarkable success. He needed to take a break, and so he did.

Last Valentine’s Day, the day after his 35th birthday, he took his girlfriend to Brentford Football Club to see Brentford play Port Vale, the team he has supported since childhood. Port Vale lost 2-0. During the game, the crowd noticed he was there, and started singing at him.

‘You’re not famous any more…’ they sang. ‘You’re not famous any more.’

Being Robbie Williams, he didn’t just accept the Brentford supporters’ taunt in silence. Instead, a choir of one, he enjoyed singing back.

‘I’ve got more fans than you,’ he went. ‘I’ve got more fans than you…’

That was one retort.

‘I’ll buy you and turn you into a Tesco.’

That was another.

Still… You’re not famous any more. It made him laugh – it was funny, not least because of its lovely false logic in recognising someone and then pointing out their lack of fame – but he was aware that, with all the time he had been away and all that had been said about him in his absence, this was now a fairly common perception.

Characteristically, he also wasn’t sure whether he was more worried that it was true, or more worried that it wasn’t.

(…)

 

As Williams tells it, the first few weeks off tour are always ‘a horrendous comedown’. It’s hard to break free from the routine: ‘At eight o’clock your body switches on and goes, “HEY! EVERYBODY! LET MEEEE ENTERTAIN YOUUUUU!’ And you don’t know what to do. You’re bouncing off the walls.’ This time was worse. ‘With the added, “Oh, I’ve got a dependency, as well.” And I was pretty broken, really.’

On February 13 2007 his management put out a statement saying, in full: Robbie Williams has today been admitted into a treatment centre in America for his dependency on prescription drugs. There will be no further comment on this matter.’ In many places this information was treated as some kind of self-obsessed, semi-comic publicity stunt. It was, for instance, repeated over and over – without evidence or justification – that his addiction was to Red Bull and coffee. A quote in the tabloids from his long-term bete noire, Take That’s ex-manager, Nigel Martin-Smith, encapsulated these reactions: ‘He’s very theatrical. His whole life is one huge soap opera… He might be after a bit of sympathy. If I was a Robbie fan I wouldn’t be worried. He’ll go to his rehab, have a lie-down and a couple of Anadins and he’ll be fine.’

Perhaps one blessing of how he really was is that he was in no state to be reading all of this. He’d prefer to be no more specific about his problem other than it was ‘a dependence on prescription medication’, but it was a serious one. (I’d visited him the previous week. He was charming and self-knowing but clearly in a terrible, worrying way.) On the day his managers intervened, they already had a plane waiting to take him to a clinic in Arizona. Before they even had a chance to tell him why they were there, he told them he knew, and that he’d go.

‘And it was infuriating,’ he says, ‘because I’d got in that state again, I’d got to where I’d been so many times before. And it’s embarrassing to have to go to rehab again, knowing that you’ve already been, and knowing what’s to come, and knowing the boredom that you’re going to have while you’re there, and being scared about the people that are going to be in there. Are you going to get on with anybody? Is anybody going to be your kind of nutter? Because they’re all nutters, including myself.

I think everyone thinks rehab’s this place that’s a bit like a health farm where you go and get pampered. I was in a hospital ward with four other people in single beds, and it’s horrendous in there. And there I was on this aeroplane being flown to Arizona kicking the f***ing seat in front of me so many times because I couldn’t believe I’d allowed myself to get in that position again.’

What would have happened if you hadn’t gone in?

‘I’d be dead now.’

Seriously?

‘Absolutely.’

What would have happened?

‘Overdose. Drugs do an awful lot of weird things to the chemistry of your mind and your body and your soul, and one of the things is, “Well, if I go, I’ve had a good one…” It’s that matter-of-fact. I’ve heard somebody say in AA meetings, “Don’t commit suicide; in a week and a half you’ll be killing the wrong person.” But it wasn’t a question of being even suicidal, I just wasn’t bothered – I wasn’t bothered if I killed the right person or not. You know, I’m well-versed in the psychology of addiction – I’ve been doing it a long time. First admitting it to myself when I was 19, and here I was at 32, worse than I was then.’

Do you feel like it’s further behind you, or is it something that you’re just going to have to keep thinking about?

He pauses. ‘I think it’s something that I’m going to have to keep thinking about. It’s a classic thing to say: it’s never behind you.’

(…)

 

Copyright: Telegraph Group Ltd

 

1 Response to "Confesiones de un adicto al éxito / Confessions of a success addict"

everyone has had problems, good, bad, but having their own desicion, it changes everything …I have only had it been since 17 years and lived much yet, but sooner or later something bad can happen to me …you’re a person who inspires me a lot, not only for your music, if not for the good things you do for others,are a great angel …

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